Ya me han puesto en garden leave...
¡Qué cabrón mi jefe, joder! ¡Y qué mierda de bolsa!
Ya me han puesto en garden leave...
¡Qué cabrón mi jefe, joder! ¡Y qué mierda de bolsa!
Si solo se trata de un arrebato emocional pasajero, no te apresures a tomar decisiones financieras importantes, como liquidar tus inversiones o apalancarte; espera a que termine el garden leave y a tener claro el ritmo de tus ingresos antes de planificar. Eso sí, siempre que cuentes con varios meses de colchón financiero; de lo contrario, prioriza proteger tu flujo de caja.
En el ámbito laboral, el garden leave a veces corresponde al periodo de transición y también puede estar relacionado con cláusulas de no competencia o contractuales; más allá de lo emocional, conviene tener claro cómo la empresa gestiona el salario y la seguridad social.
Las normas sobre indemnización por despido y pactos de no competencia varían bastante de un estado a otro; confirme primero en qué estado se encuentra antes de evaluar si sale perdiendo.
Mencionas al "jefe imbécil" y al "mercado de valores imbécil", pero ¿qué te está impulsando concretamente: la razón de dejar el trabajo o las pérdidas de la inversión? El ritmo para gestionar estas dos cosas es distinto; te sugiero que primero separes los documentos de renuncia, la liquidación del bono y la cuenta de valores, y que te ocupes primero de lo que puedas controlar.
Si durante el garden leave tus ingresos se reducen y coincide con una época de volatilidad del mercado, la presión sobre tu flujo de caja será más evidente que de costumbre.
Vincular directamente la dimisión con la bolsa quizá solo sea una coincidencia de explosiones emocionales, y no necesariamente una relación causal.