La madre que ama el micro management y las fantasías, sin saber cómo comunicarse por internet
2 weeks ago
Esos flags anteriores quedaron 100% en nada, y lo que más me sorprende es que aprobó el examen teórico del carné de conducir y luego nada más. Fui testigo de sus prácticas de manejo: ni siquiera sabía ajustar el asiento, el volante ni los espejos retrovisores, y ya estaba practicando el estacionamiento en reversa.
Claro, lo más descabellado es que antes decía todos los días que a partir de ahora se comunicaría bien, y al instante siguiente tuvo una aventura con un chico veinte años menor, con esposa e hija, durante un año entero. Al final él le estafó el patrimonio familiar, y ella todavía decía que lo trataba como a su propio hijo. (Por supuesto, mi padre tampoco es ningún santo: llegó a decir que si adoptaban un niño juntos, la perdonaría y seguirían con sus vidas).
Me estoy desviando. Ella llama por teléfono y, salvo contadísimas veces que dice algo importante, cada vez me pregunta y me cuenta puras trivialidades (cosas que compra en el livestream, las mil y una situaciones de los parientes en China, si tengo entrenamiento militar en la escuela, si tengo clases nocturnas, si vuelvo a casa a almorzar, que si va a comprar pasteles de luna para el Festival del Medio Otoño, etc., etc.). Aunque ella lo disfruta muchísimo, a mí no me interesa nada de eso (o hay cosas que simplemente no logro entender), porque siento que hablar de cosas que no tienen ningún punto en común con la vida del otro es perder el tiempo. Así que cuando llama, siempre pregunto si hay algo importante; si no, cuelgo. Y entonces me llegan sus "ensayos". Pero, por otro lado, también lo pienso: que unos padres quieran ver a sus hijos es lo más natural del mundo. Después de todo, desde la secundaria estuvimos separados 10 años sin vivir juntos, así que si no coincidimos en temas, tampoco es culpa de ellos. Pensándolo bien, parece que aparte del dinero, no tenemos ningún punto en común.
